🌙 La historia de Rabiya y la aguja
(Un cuento que nos invita a mirar hacia adentro)
Hace tiempo, en un pequeño pueblo lleno de calma y tradiciones, vivía una anciana muy especial llamada Rabiya. Era conocida por su sabiduría, su corazón bondadoso y su forma tan sencilla de explicar las grandes verdades de la vida.
Una tarde, justo cuando el sol empezaba a esconderse tras las colinas, los vecinos la vieron agachada en medio de la calle, como buscando algo con mucho cuidado.
Preocupados, se acercaron enseguida:
—¿Qué haces, Rabiya? ¿Has perdido algo? Podemos ayudarte.
Con una sonrisa serena, ella respondió:
—Sí, sois muy amables. Se me ha caído una aguja.
—¿Una aguja? —replicaron— ¡Uf! Eso va a ser difícil, pero claro que te ayudamos.
Y todos, con la mejor intención, empezaron a rebuscar entre las piedras, la tierra, la luz que ya empezaba a escasear… Pero no había rastro de la aguja.
Pasados unos minutos, alguien preguntó:
—Rabiya, ¿seguro que fue aquí donde se te cayó? Porque esta calle es larga, y si al menos supiéramos la zona exacta, ahorraríamos tiempo.
La anciana se detuvo un momento, se incorporó lentamente y con total tranquilidad dijo:
—Ah no, no se me cayó en la calle. Se me cayó dentro de mi casa.
Los vecinos se quedaron en silencio. Uno de ellos, perplejo, preguntó:
—¿Pero entonces por qué estás buscándola aquí fuera?
Y entonces, Rabiya, con esa mirada que solo tienen los que han entendido algo profundo de la vida, respondió:
—Eso mismo me pregunto yo. ¿Por qué, siendo tan listos, buscáis siempre la felicidad fuera de vosotros, cuando sabéis que la perdisteis dentro?
Y sin más palabras, sonrió con ternura, se dio media vuelta y regresó a su hogar, dejando tras de sí una enseñanza que muchos tardarían en olvidar.
🌟 Moraleja:
«Sé sabio. No busques la felicidad lejos de ti, en el ruido, en las apariencias o en lo que otros opinan. La felicidad está justo donde la perdiste: dentro de ti.»
🧘♀️🌿 El camino hacia el equilibrio empieza cuando dejamos de buscar fuera lo que solo puede florecer dentro.


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