Un recorrido honesto sobre lo que el Reiki puede hacer cuando el cáncer llega — a tu vida o a la vida de alguien que quieres.
Este taller está pensado para quien está atravesando un proceso oncológico propio, para quien acompaña a alguien que lo vive, y para el terapeuta de Reiki que quiere saber cómo estar presente sin equivocarse. No promete curar ni sustituye ningún tratamiento. Lo que ofrece es algo diferente: herramientas reales para acompañar con criterio, con presencia y con amor, en uno de los momentos más difíciles que puede atravesar un ser humano.
A lo largo de ocho módulos aprenderás a adaptar el Reiki al estado físico y emocional de cada momento, a sostener sin agotarte, a poner límites desde el amor y no desde el miedo, y a reconocer cuándo la mejor sesión es simplemente estar ahí, con las manos y el corazón abiertos.
Cita de cierre:
“Acompañar no es curar. Es quedarse cuando todo el mundo quiere salir corriendo.”

