
Llevas un tiempo mirando esta web, leyendo artículos, quizás siguiéndome en redes — y aun así no terminas de dar el paso. Es más común de lo que crees, y no pasa nada.
Señales de que puede ser tu momento
No hace falta “creer” en la energía para empezar — hace falta, simplemente, curiosidad honesta. Si te reconoces en alguna de estas frases, probablemente sea buen momento para probar:
Sientes que necesitas un espacio solo para ti, sin tener que producir nada ni resolver nada en él. Estás cansada o cansado de sostenerlo todo y no sabes muy bien a quién contárselo. Has probado varias cosas y sigues buscando algo que te ayude a bajar el ritmo interno. O simplemente sientes curiosidad, sin más — y esa curiosidad ya es suficiente motivo.
Cuándo quizás no sea el momento
Si buscas una solución rápida y garantizada a un problema concreto, es probable que el Reiki no te dé lo que esperas — y prefiero decírtelo antes de que reserves, no después. Y si estás atravesando una crisis de salud física o mental aguda, lo primero siempre es buscar ayuda profesional; el Reiki puede sumarse después, como acompañamiento, no como primera respuesta.
Cómo probarlo sin comprometerte de más
Por eso existe la Sesión de Bienvenida: un primer encuentro breve, pensado exactamente para esto — para que sientas cómo es, sin tener que decidir nada más grande todavía. No hay una forma equivocada de llegar a esta pregunta, y tampoco hay prisa por responderla.
Puedes ver los detalles de la Sesión de Bienvenida y del resto de sesiones en la página de Sesiones.
¿Quieres contarme cómo estás llegando hasta aquí? Escríbeme por WhatsApp, sin ningún compromiso — a veces solo con ponerlo en palabras ya se aclara algo. 🌿



