
Es de las dudas más prácticas que me llegan antes de reservar, y tiene su lógica: antes de comprometerte con algo, quieres saber qué esperar en cuanto a tiempo y logística.
Aquí te cuento lo esencial, sin rodeos, para que llegues sin sorpresas.
La duración
Una sesión suele durar entre 45 y 60 minutos. No hay un cronómetro exacto marcando el final — si un día la energía pide un poco más de tiempo, se lo damos. Si sientes que necesitas menos, también lo respetamos.
Cómo prepararte
No necesitas ayunar, vestirte de una forma especial ni hacer nada distinto a tu rutina habitual. Solo te pido ropa cómoda y, si es presencial, llegar con algunos minutos de margen para que no arrastres las prisas del camino hasta la camilla.
Si es a distancia, busca un lugar tranquilo donde no te interrumpan, apaga notificaciones si puedes, y ya está. No hace falta más preparación que esa.
Si te quedas dormida o dormido
Es de lo más habitual, y no pasa absolutamente nada. El cuerpo sabe lo que necesita, y muchas veces lo que necesita es soltarse del todo. Yo te acompaño hasta el final de la sesión igualmente.
El Reiki no sustituye ningún tratamiento médico ni psicológico — es un acompañamiento energético que suma, no que reemplaza. Si estás en un proceso médico, sigue con él; el Reiki puede caminar a su lado.
Si quieres resolver cualquier otra duda antes de dar el paso, en la página de Sesiones tienes toda la información sobre duración y precios — incluida la Sesión de Bienvenida, pensada justo para un primer contacto sin compromiso.
¿Te gustaría que habláramos antes de reservar? Escríbeme por WhatsApp y resolvemos juntos cualquier duda que tengas. 🌿



