
Cuidadores familiares, sanitarios, terapeutas, madres y padres… si tu día a día gira en torno a sostener a otros, es fácil olvidar que tú también necesitas ser sostenido.
El desgaste que no se ve
Cuidar de otros de forma constante desgasta, aunque se haga con amor. El cuerpo y la mente que siempre están atentos a las necesidades ajenas rara vez tienen espacio para las propias.
Un espacio solo para recibir
El Reiki puede ser ese espacio: un momento donde, por una vez, no eres tú quien cuida, sino quien recibe cuidado. Muchas personas que cuidan profesional o familiarmente de otros llegan a su primera sesión con la sensación de “no tener tiempo para esto”. Y, precisamente por eso, suele ser el gesto más necesario. No se trata de dejar de cuidar a los demás — se trata de recordar que tú también formas parte de la ecuación del cuidado.
Si llevas tiempo sosteniendo a otros sin espacio para ti, en la página de Sesiones puedes reservar un momento solo para recibir.
¿Te gustaría que habláramos antes de reservar? Escríbeme por WhatsApp y resolvemos juntos cualquier duda que tengas. 🌿



