
Cuidar de un hijo o una hija exige mucho más de lo que casi nadie te advierte antes de serlo. Y en medio de ese cuidado constante, es fácil desaparecer un poco de tu propia lista de prioridades.
Un modo de entrega casi permanente
La maternidad y la paternidad activan un modo de entrega casi permanente. Y aunque ese amor es real y profundo, el agotamiento que puede generar también lo es.
Recibir para poder sostener
El Reiki ofrece un espacio donde, por una vez, no eres quien sostiene a nadie. Eres tú quien recibe sostén, aunque sea durante una hora. Muchas madres y padres llegan a su primera sesión con la sensación de estar pidiendo “un lujo que no se pueden permitir”. Y sin embargo, descubren que ese espacio de descanso les permite volver a casa con un poco más de paciencia, un poco más de presencia para sus hijos.
Si sientes que llevas tiempo dando sin parar, en la página de Sesiones puedes reservar un espacio solo para ti. No es egoísmo, es sostenibilidad.
¿Te gustaría que habláramos antes de reservar? Escríbeme por WhatsApp y resolvemos juntos cualquier duda que tengas. 🌿



